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El ahorro y la eficiencia energética, los grandes ausentes de la política

El mes pasado se aprobó el RD 56/2016 de 12 de febrero, por el que se transpone la Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012, relativa a la eficiencia energética, en lo referente a auditorías energéticas, acreditación de proveedores de servicios y auditores energéticos y promoción de la eficiencia del suministro de energía.

El RD ha traspuesto de manera muy dudosa y con grandes lagunas elementos claves de esta Directiva. Como diputada he presentado una pregunta escrita al gobierno para conocer por qué:

  • Se ha retrasado la trasposición de la Directiva y cómo se encuentra el procedimiento de infracción abiertp
  • Se omite la instalación de contadores individuales, siendo esta una de las medidas de más impacto en el ahorro
  • Se ha traspuesto de manera incompleta

Junto con Aitor Urresti, reflexiono sobre la falta de interés desde la política en fomentar el ahorro y la eficiencia energética.

Artículo publicado originalmente en Cuarto Poder 22/03/2016

El ahorro y la eficiencia energética: los grandes ausentes de la política

¿Cómo afectaría a Euskadi el pacto PSOE-Cs?

Artículo publicado originalmente en la edición impresa de El Correo (04/03/2016)

Se ha hablado mucho estos días del acuerdo entre PSOE y Ciudadanos tanto por las cosas que incluye y son cuestionables, como por las que omite. Pero también por la manera en que se ha firmado, en paralelo a otra mesa de negociación, en la que pensamos había mucho más que ganar para las mayorías sociales de todos los territorios. Nos referimos al texto firmado por Sánchez y Rivera la semana pasada, porque lo que ha venido después no es sino más de lo mismo con una nueva portada.

La pregunta que queremos plantear es: ¿es bueno este acuerdo para Euskadi y para su gente? Además de en cuestiones tan importantes como el modelo territorial y la LOMCE, el pacto nos suscita muchas dudas en al menos tres ámbitos: política energética, infraestructuras y derechos individuales y colectivos.

En lo referente a política energética, el acuerdo pasa de puntillas por dos cuestiones relevantes para Euskadi y que generan gran preocupación social. Una es el fracking,  PSOE y Ciudadanos se comprometen a una moratoria sobre las prospecciones pero no a su prohibición. Y la segunda, Garoña que no se menciona y cuyo cierre queda enmascarado en una declaración general de cierre progresivo de centrales nucleares. Algo que no les compromete a nada en esta legislatura, ni está en la línea de la transición energética ambiciosa y decidida que necesitamos.

La transición energética propuesta es vaga y queda completamente coja al no hacer referencia a la democratización de la energía, o lo que es lo mismo, no presenta ninguna medida concreta para terminar con el oligopolio y la desproporción en el trasvase de rentas que desde las familias y las empresas se produce hacia las grandes eléctricas. Y es que el precio de la energía es una cuestión clave para Euskadi. No solo para la ACB de Sestao, cuyo futuro dentro del grupo Mittal depende de ello, sino para la competitividad de toda la industria vasca.

En general, la industria y la transición a un modelo productivo que genere empleo justo y sostenible están ausentes del documento. Se habla en general de políticas activas de empleo, pero sin definir sectores, ni estrategia con vistas a medio y largo plazo. En Euskadi nos hallamos en un momento crítico para nuestra industria: perdemos empleos y al mismo tiempo nos encontramos con que Mittal está en condiciones “legales” de cerrar una planta rentable, eficiente y sostenible. Esto demuestra que las instituciones, tanto vascas como estatales, no están sabiendo ofrecer soluciones para el tejido industrial vasco. Tememos que, aunque bienvenidas, las medidas anti-dumping lleguen tarde y que no aborden el meollo del problema: el modelo energético y la ausencia de un plan de reindustrialización a la altura de los tiempos y de los retos mundiales: económicos, sociales y climáticos.

En el ámbito de las infraestructuras, de la máxima relevancia para Euskadi, el acuerdo habla del fomento del ferrocarril de mercancías, una medida sin duda imprescindible. Sin embargo, para resultar creíble aquí necesitaría de mayor concreción: ¿implica el apoyo de PSOE y Ciudadanos a la variante ferroviaria sur de Bilbao, que va a costar miles de millones de euros sin ser una solución definitiva y con un gran impacto ambiental y social en la Margen Izquierda? ¿Supone esta medida un replanteamiento del TAV, que, por cierto, también se halla también en una situación presupuestaria más que difícil?

Finalmente, en materia de derechos, hay dos elementos clave que afectan directamente a toda la ciudadanía. El primero es la Ley Mordaza, que no se deroga. Esta omisión nos parece incomprensible y muy sintomática de la escasa sensibilidad de las partes firmantes hacia la regresión democrática que hemos experimentado en los últimos cuatro años.

El segundo es que no se deroga la reforma laboral, tal como había prometido el PSOE. En Euskadi el desempleo y temporalidad entre jóvenes y mayores de 55 años es la norma. Recientemente, el sondeo Aurrera Begira 2015 señalaba que el 41,3% de las personas jóvenes con empleo percibe que es muy o bastante probable que su empresa las despida este mismo año. Al mismo tiempo, el 71% de las personas jóvenes desempleadas se mostraba muy o bastante convencida de que encontraría trabajo en el mismo plazo, es decir, que era optimista con la posibilidad de sustituir a una persona como ella despedida en el mismo año. El dato nos revela una sociedad vasca  que ha asimilado de la precariedad y la privación de derechos como algo intrínseco al mercado laboral. En respuesta a esto, el PSOE parece haber aceptado el contrato único, reducir aún más las indemnizaciones por despido y eliminar la vinculación del contrato temporal a una causa objetiva.

Ninguna de estas medidas tiene mucho que ver con lo que se espera de un gobierno de cambio. Hay muchas personas que, como nosotras, aspiran legítimamente a que el próximo gobierno no sea del PP, pero que hace falta mucho más para poder llamar a dicho gobierno “de cambio” sin faltar al respeto a millones de electores. En nuestro caso, a las más de 300.000 personas que nos votaron en Euskadi el pasado 20 de diciembre.

 

Davos, o la urgencia de una transición completa

Lo que desde Davos llaman la cuarta revolución industrial no es sino la aceleración de ciertas tendencias en el sistema productivo mundial que supone la destrucción de millones de puestos de trabajo. Lo que nos venden como un gran cambio que traerá riqueza, es más de lo mismo que incrementará la desigualdad.

En el momento político en el que nos encontramos, no podemos dejar de tener en cuenta el eje de transformación del modelo productivo y de consumo para conseguir esa transición tan necesaria hacia una sociedad más democrática, justa y sostenible.

Artículo publicado originalmente el eldiario.es 21/01/2016

http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Davos-urgencia-transicion-completa_6_476012422.html

 

Imagen Patrick Chappatte

ISIS y el oro negro

Los atentados de París del 13 de Noviembre nos hizo ser conscientes de repente del poder y los medios que el ISIS tenía a su disposición. Una de las fuentes de financiación es el petróleo, el oro negro, imprescindible en nuestra economía. Dos semanas después de los atentados empieza en París la Cumbre del Clima, COP21, que pondrá, por fin, en la agenda mediática el cambio climático. Abandonar los combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) es una cuestión climática, económica y también de paz.

Artículo escrito junto a Guillermo Rodríguez y aparecido originalmente en el blog Otras Miradas de Diario Público el 26/11/2015

http://blogs.publico.es/otrasmiradas/5632/el-isis-y-el-oro-negro/

#Cofrentes17: La lucha por poder luchar

Cuando la noCofrentes17ticia es que quien lucha por un mundo mejor se sienta en el banquillo de los acusados, sientes que algo está mal, muy mal. Sientes que no puedes llamar justicia a un sistema en el que las acciones pacíficas de protesta se convierte en un riesgo para la integridad de los participantes o simplemente son delito.

Algo no funciona, cuando la única manera que tiene la ciudadanía para expresar su descontento con el sistema es realizar acciones llamativas para poner en el centro del debate político cuestiones de máximo calado para nuestro presente y nuestro futuro. Si los medios de comunicación no respaldan el debate, si las autoridades emprenden políticas sin oir a la ciudadanía, si no hay foros de discusión y participación en la toma de decisiones estratégicas ¿qué nos queda para hacernos oir?

La acción de la armada en Canarias y el juicio a los activistas de Cofrentes se enmarcan dentro de la gran tradicción activista y de protesta de Greenpeace en defensa del medio ambiente y despertando conciencias sobre las consecuencias que la acción de la humanidad tiene sobre nuestro entorno. Pero no son los únicos, personas de toda condición y edad están sufriendo también los recortes en derechos fundamentales como la libertad de expresión o de manifestación. Las cargas policiales, las multas, la denegación de permisos, las detenciones… todo es parte de una estrategia de miedo y disuasión a la protesta que se verá reforzada y sancionada con rango de ley si finalmente se aprueba la llamada Ley Mordaza.

#Cofrentes17 es un símbolo de la lucha antinuclear, sí, pero también de quienes arriesgan por ir a contracorriente, por denunciar los abusos del sistema, por representar opiniones contrarias a la política y a la economía de los poderosos.

Apoyo a #Cofrentes17, y a todas y a cada una de las personas que se arriesgan, cada día un poco más, por hacer llegar su lucha allí donde el poder no les deja: a los medios de comunicación y al debate político. Tenemos derecho a protestar, y seguiremos haciéndolo, pacífica y constantemente.

La energía, siempre la energía

Estos días hemos vivido tres noticias a cual más vergonzosa e indignante: La indemnización a FLorentino Pérez por el Proyecto Castor, el ataque de la armada a activistas Greenpeace que protestaban contras las prospecciones en Canarias y el escándalo de 3.500 millones de euros perdonados a las eléctricas hasta 2010. ¿Qué tienen en común estás 3 noticias?

La energía, siempre la energía. ¿Por qué no cambiamos entonces el modelo energético?