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Del activismo social al activismo político: las candidaturas municipalistas en España

Este artículo fue publicado por Green European Journal en Junio de 2015. Fue escrito junto con Florent Marcellesi con el objetivo de explicar a la familia verde europea los procesos de confluencia y configuración de candidaturas ciudadanas de cambio en las elecciones municipales de Mayo 2015.

Puedes leerlo en su fuente original en este enlace: http://www.greeneuropeanjournal.eu/from-social-activism-to-political-activism-citizen-candidates-to-local-elections-in-spain/?lang=spanish

* La imagen que acompña el post es parte de la campaña ciudadana Madrid con Manuela que surgió como apoyo a la campaña electoral de Ahora Madrid

 

Reflexiones de una mujer candidata a liderar un partido político

Hace una semana se iniciaron oficialmente las primarias abiertas de Equo para elegir la cabeza de nuestra candidatura para las elecciones generales. Y yo decidí presentarme con la determinación de hacer una buena campaña, y por qué no decirlo, de ganar las primarias: quiero ser la candidata de Equo. Una siempre intenta calcular los riesgos y los costes de una decisión así, pero para las que somos nuevas en la política, es difícil imaginar qué van a suponer este tipo de procesos.

Después de esta semana quiero decir que ahora acabo de entender (mis sospechas ya tenía) por qué tenemos Pedros, Pablos, Marianos o Garzones en la primera línea política a nivel nacional, pero muy pocas mujeres, jóvenes y madres. La respuesta es bien obvia: participar y hacer campaña para unas primarias para ser cabeza de lista en unas elecciones generales es una locura cuando tus hijos ya están en jornada intensiva en el colegio y no tienes un red familiar que te cubra donde el horario escolar ya no alcanza.  No quiero que acaben las primarias sin visibilizar, sin contaros, el triple reto que supone este proceso desde mi realidad personal. Como política. Como mujer. Y como madre.

Todo el mundo está encantado con el conflicto doméstico de los hijos de Xulio Ferreiro en Hoy por Hoy. Apuesto a que a Xulio no le pareció tan entrañable, eso es parte de la rutina diaria de cuidar y hacer política, solo que la mayoría de las veces no hay periodistas para recogerlo.

Repartir tus dos hemisferios cerebrales, además de tu tiempo, entre dos actividades tan intensas, tan exigentes y tan emocionales como la política y la crianza es extenuante mental y emocionalmente hablando. Quien lo ha vivido lo sabe. No solo se trata de pasar tiempo con tus hijos jugando, paseando o leyendo. Es que en ese tiempo de cuidados además de quererles y escucharles tienes que llenar la nevera, prepararles la cena, despiojarlos, comprarles ropa, ayudarles con los deberes, llevarlos al dentista, poner límites, negociar los caprichos y todo eso sin acabar a gritos.

Y mientras, la política y la campaña siguen avanzando. Las redes tienen su vida propia a la que no puedes asomarte, hay que preparar textos, materiales, leer la prensa… y todo eso se mantiene en tu cabeza con la eterna sensación de que no llegas, de que no estás haciendo todo lo que deberías, y muerta de cansancio tratas de suplirlo durante las madrugadas.

El otro día una de las personas que me ayuda con esta campaña me dijo que mi actividad en redes durante el fin de semana había bajado mucho y que eso no podía seguir así. Al principio pensé que tenía razón, para eso era el experto. Pero luego me quedé pensando y decidí rebelarme ante esa idea. ¿Por qué tengo que renunciar a esos momentos? ¿Por qué no podemos hacer política desde otros presupuestos? ¿Por qué, incluso para unas primarias, se requiere sacrificar todo por los votos? Es precisamente ese tipo de prácticas las que limitan la participación de las mujeres en política.

Y esto es profundamente injusto. Y aunque hay injusticias que no son culpa de nadie (bueno, sí del sistema ese que queremos transformar) hay que denunciarlas, visibilizarlas y compartirlas. Primero, para demostrar que las situaciones injustas de partida no deben ser freno ni razón para no luchar por lo que queremos. Segundo, porque las injusticias personales suelen tener un origen social y por lo tanto hay que denunciarlas. Y tercero, porque hay que poner en valor el esfuerzo y generosidad de mucha gente que con su esfuerzo trata de asegurar la igualdad de oportunidades.

Esto es determinación contra la injusticia, no victimismo. La única víctima que va a haber al final de estas primarias es el propio sistema. Pase lo que pase habré demostrado que se puede estar a la altura. Y luego vendrán más que seguirán demostrándolo y, poco a poco, haremos esa injusticia más pequeña, hasta que desaparezca como otras tantas injusticias que ya no sufrimos gracias a la labor de las que estuvieron antes que nosotras.

Y un día, dejará de haber entrevistas en directo a las 9.00 de la mañana porque a esa hora la gente está llevando a sus criaturas al colegio.

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Artículo publicado originalmente en Eldiario.es 18/06/2015

El éxito de la inteligencia colectiva

En la última Asamblea Federal, una de las cosas que pedí en mi discurso como recién elegida coportavoz fueron “trabajo, fuerza e inteligencia colectiva”. Creo que lo logrado ayer es precisamente el resultado de la combinación de esas tres cosas. La apuesta que se hizo desde la Mesa Federal en Septiembre de 2014 por las confluencias apenas llenaba una página. Con tres simples criterios y total libertad y autonomía, el trabajo de los diferentes EQUO territoriales ha logrado:

  • más de 90 concejalías y 3 representantes en parlamentos autonómicos
  • una repercusión mediática mucho mayor que hasta ahora
  • convertir a EQUO en actor político de referencia
  • reconocimiento y prestigio por parte de los colectivos y ciudadanía implicadas en las confluencias
  • incluir en los programas electorales la dimensión ecológica y feminista de las políticas, además de cuestiones claves para la transformación como el urbanismo sostenible, la energía, la soberanía alimentaria local, la economía local, los cuidados, la democracia participativa, etc.
  • empoderar a una parte importante de la afiliación cuyo paso por los procesos de confluencia ha resultado un aprendizaje político de primer orden y pasa a ser parte del ya excelente capital humano con el que contamos.

Estos logros compartidos son una consecuencia de la cohesión ideológica que existe en EQUO. Y hablo de ideología tanto desde el punto de vista de propuestas (ecología política) como de forma de entender la política en cuanto a formas y procedimientos.

Visto lo visto, esta coherencia inter-territorial es cuando menos sorprendente en un partido federal, horizontal y mostrada dentro de unas dinámicas complejas e independientes unas de otras. Los procesos se han llevado a cabo sin liderazgos centralizados (ni personales ni orgánicos) no ha habido directrices, ni consultas, ni autorizaciones. No deja de ser paradójico, como el trabajar en espacios abiertos, compartidos y diversos, lejos de diluirnos o debilitarnos ha reforazado nuestra identidad política.

Y sin embargo, la identidad de EQUO, la identidad verde, ha resultado ser tan inclusiva que ha permitido el entendimiento, la simpatía y el acercamiento de muchas personas que sin ser ecologistas o ni siquiera tener conciencia de los límites del Planeta han mostrado interés por colaborar, trabajar, aprender y hacer suyas nuestras propuestas de transformación. Y esto va a hacer crecer las asambleas locales.

Quiero destacar también de manera especial el papel destacado que las mujeres de EQUO han jugado en los procesos de confluencia: han liderado procesos, negociado, creado programas, participado en asambleas, redactado documentos, han sido candidatas y ahora muchas van a ser concejalas (y una diputada autonómica). Esto debe ser el principio de una mayor participación de las mujeres de EQUO tanto en el trabajo interno como externo. Y desde luego, tiene que traducirse en un mayor peso político de las mujeres en los órganos de gestión y organización del partido. En EQUO llevamos tiempo reinvindicando el papel transformador de las mujeres en política, y ahora más que nunca, que el mensaje está claro en los análisis políticos debemos seguir abanderando este discurso.

Sin duda EQUO ha salido reforzado de este proceso electoral: representación institucional, reconocimiento político y social, reafirmación del proyecto en términos ideológicos, mayor experiencia y capacidad política de las personas y empoderamiento de las mujeres. Todos estos logros nos ponen en situación inmejorable de cara a los retos políticos que nos enfrentamos: cambiar las políticas municipales, activar políticamente a la ciudadanía y trabajar por la confluencia para las elecciones generales.

Mi apuesta está clara: trabajo, fuerza e inteligencia colectiva.

La ecología interesa. Reflexiones de la campaña en Andalucía

Durante más de una semana, desde Getafe a Almonte, pasando por Cartagena, Jaen, Motril, Córdoba, Mijas y Rota he hablado principalmente de economía, ecología y buen vivir. Con diferentes matices, enfoques, nivel de detalle y propuestas concretas, pero siempre con el foco puesto en la necesidad de transformar el modelo, el respeto a los límites del Planeta, los derechos de las personas y la necesaria contribución personal al proceso.

En este periplo, he tenido la oportunidad de trasmitir este mensaje tan EQUO a un público desconocedor de la ecología política, ni siquiera afin o interesado en las propuestas verdes. Personas que van a escuchar a Monedero, que quieren saber como los de abajo van a vencer a los de arriba, que quieren oir sobre el poder de la gente corriente, y en medio del fervor del “sí se puede” llega alguien que les dice: “Yo vengo a hablar de ecología”. Y resulta que funciona.

El silencio, la expectación, los asentimientos, los aplausos y sobre todo los comentarios tras las intervenciones me dicen que la ecología interesa, que el mensaje se entiende y que se ve necesaria e imprescindible en el cambio. Y esto es muy significativo, ya que contradice al menos en parte, algunas de las autolimitaciones y justificaciones que solemos invocar tratando de justificar la escasa penetración de nuestro mensaje en la opinión pública.

Creo que hay que empezar a ver los espacios de confluencia o de colaboración política, o como queramos llamar al trabajo conjunto con otros partidos y colectivos, como una ventana de oportunidad para hablar de nosotras y de nuestras propuestas. Si de algo ha servido la campaña andaluza ha sido para que cientos, si no miles de personas que jamás hubieran asistido a un acto de EQUO, hayan oido lo que proponemos para mejorar sus vidas. Y esto desde luego, ha sido gracias al esfuerzo de nuestras candidatas que se han recorrido los pueblos de sus respectivas provincias para asegurar la visibilidad de EQUO en los diferentes actos de campaña.

El impacto y el rendimiento de esto es obviamente difícil de medir objetivamente, pero para mí, llegar a gente a la que no solemos llegar, es una pieza importante de este rompecabezas que intentamos resolver día a día, ese de cómo hacemos llegar nuestro mensaje.

Llamadme ilusa si queréis, pero yo regalo ilusión. De la que me ha generado esta parte de mi experiencia en Andalucía. Para muestra un botón: Al salir del cierre de campaña de Dos Hermanas, se acercan dos mujeres a saludarme, habían estado en el acto de Mijas (el video que comparto) y una de ellas me dice con una palmada en la espalda: “Ojalá te sigan dejando hablar de ecología

Y si no nos dejan, habrá que hacerse hueco igual. ¿A que es para ilusionarse?

La transformación que la gente pide y Andalucía necesita

Rosa Martínez y Carmen Molina Cañadas, coportavoz de EQUO Andalucía

Articulo publicado en Eldiario.es Andalucia (25/02/2015)

Andalucía: 34,2% de tasa de paro (59% en jóvenes menores de 25 años); más de 3 millones de personas en riesgo de pobreza; desertificación de zonas agrícolas; corrupción galopante…

Estas son sólo algunas de las razones para la confluencia, para trabajar conjuntamente. El momento social y político que vivimos no deja margen para heróicas luchas individuales sino para sumar y trabajar por la transformación. Porque es transformación lo que Andalucía necesita; ni cambio, ni reformas, ni parches: transformación radical de las políticas que se llevan a cabo, primero, y de la forma de hacer política, después.

No olvidemos que el PSOE lleva 35 años ocupando el Gobierno de la Junta de Andalucía, con lo todo lo que ello supone. Prácticas irregulares, o cuando menos anómalas, son la norma y el funcionamiento general de la administración y las instituciones que se van degradando sin que eso sea noticia ya.

Para Equo y Podemos la prioridad absoluta es darle otro rumbo a la política andaluza. Una apuesta por las personas y sus derechos, por una economía que cree empleo sin comprometer el futuro y una regeneración democrática que ponga fin a 4 décadas de amiguismo y corrupción. Para que esta transformación por la que apostamos sea posible, debemos sumar. Las resistencias van a ser duras, pero hay que dejar claro que tras las propuestas hay una gran mayoría social que apoya y desea una nueva política.

La crisis económica, social, política y ecológica que nos sacude, ha atizado igualmente nuestra conciencia política. Las plataformas ciudadanas de confluencia han sido los primeros espacios en los que se han dado los primeros pasos para un entendimiento y colaboración entre agentes políticos y sociales para dar un giro a la política. Esta visión compartida, que no idéntica, tiene la suficiente fuerza como para lanzar un proyecto común para Andalucía.

El momento de excepcionalidad política exige nuevas formas de entender las alianzas y los acuerdos, primando la colaboración sobre la competencia, para trabajar por el objetivo común de recuperar la política para las personas, pensando en la sostenibilidad de nuestra sociedad y recuperando la calidad democrática.

Siempre hemos considerado EQUO como una herramienta de transformación social y participación. Queremos que nuestras propuestas de cambio de modelo de producción y consumo, de buen vivir y de democracia participativa sean parte de la ola de transformación que ya está en marcha. Y después de las elecciones seguiremos trabajando en cada pueblo y en cada municipio por lograr la confluencia y defender la justicia social y ambiental.

Estamos viviendo un momento excepcional, trascendente y novedoso. Seamos conscientes también de que muchas miradas están puestas en Andalucía, que seremos pioneros en demostrar que la nueva forma de hacer política, basada en la generosidad y el interés de la sociedad por encima de egos personales y colectivos.

Y en este proceso de transformación es imprescindible la participación y el compromiso de todos y de todas, no sólo de los agentes políticos, sino también de la ciudadanía. Contamos con sumar votos, sí, pero también apoyos, ilusiones, fuerza y legitimidad para hacer viable la alternativa que Andalucía necesita y se merece.